viernes, 29 de febrero de 2008

1ªempresa (redes informáticas) (1988 - 1994)

Hablaré de un tiempo donde como siempre me suele pasar... de sentirme bien e ilusionado tuve que echar mano de la ironía, y.… de esta manera, continuar la rutina.


Llevaba una temporada trabajando en una empresa de instalaciones eléctricas, el sistema de trabajo estaba pensado para que en ningún momento pudieras bajar la guardia: me explico, cada faena tenía un tiempo estipulado, al final de la semana se contabilizaba y según lo realizado te pagaban, la presión era tal que entre los propios trabajadores hacían acopio de los materiales para que en ningún momento pudiera faltar, si por cualquier motivo durante la semana disminuía el ritmo de trabajo ( simplemente el equivalente en tres o cuatro horas) ya habías perdido el destajo, pasando a cobrar lo establecido por la empresa). De esta manera me encontraba en el pueblo de Salou (Tarragona) donde pasaba toda la semana compartiendo el tiempo trabajando, y los ratos libres descansando y aguantando sin el menor entusiasmo las conversaciones de fútbol de los compañeros. Estaba en Barcelona cuando un "amigo" (habíamos trabajado en la misma empresa) me comentó que ahora trabajaba en redes informáticas, me dijo que necesitaban operarios, me explicó en qué consistía el trabajo y me pareció interesante, nada que ver con mi trabajo actual, buenas herramientas, buena imagen, sueldo mejorable, pero sin agobios y.… a dos pasos de mi casa.

Tuve una entrevista y a los pocos días ya estaba trabajando con ellos, éramos tres operarios, mi "amigo" que venía de trabajar de lampista, el "gordo" que era el típico "rastrero-vividor"(por esa época, yo, era el único que lo llamaba por su nombre) y yo que venía del ramo de la electricidad. La empresa tenía buenos accionistas y "contactos" en el ramo de la informática. Fuimos realizando instalaciones en grandes empresas y aunque el gerente se negaba al crecimiento de la nuestra, la demanda hizo que esta creciera. A medida que sé hacia grande la empresa, mi "amigo" entra a formar parte del área comercial. El "gordo" como "rastrero-vividor" en los ratos libres que no dedicaba al papel de bufón del gerente empleaba el tiempo en picar en el ordenador los presupuestos que le traían los del área comercial. El gerente, persona joven, a primera hora de la mañana llegaba con el estómago lleno de J.B., como buen “misógino” sentía una gran aversión hacia las mujeres, cosa que ponía en práctica cada vez que tenía ocasión, para él todas ellas carecían de valores… incluida la suya. En lo laboral todo tenía un precio y así actuaba con los clientes, invitaciones, comida y compañía, por lo general intermediarios que después firmaban los presupuestos. Como empresa fueron contratando operarios, algunos de ellos ganándose la simpatía del gerente fueron pasando al área comercial, mientras, yo como operario me quedaba como responsable de las obras más emblemáticas. Mi "amigo" (que sentía poca admiración por el gerente, pero disimulaba mejor), con el nuevo equipo, gerente más dos o tres comerciales, empieza a tener problemas, intuyo que el problema residía en la "cartera de clientes", controla los más importantes y a medida que van llegando se los hace suyos. Los demás, incluido el gerente lo quieren apartar haciéndole responsable del área de explotación o de instalaciones, por lo que, por su conveniencia solicita de mi servicio como responsable de las mismas, de esta manera me utiliza quedando él libre para seguir con su "cartera". Habilitan un despacho y empiezo mi trabajo como encargado, me registran en nómina como "jefe de equipo". Realizo un planning donde llevo el control de las instalaciones y de los operarios. Los trabajos van bien y la empresa creciendo, entran más operarios y más comerciales, algún oficial "listillo" dispuesto a alternar con el gerente se gana la confianza de este en noches de "alcohol" para después pasar al área comercial. Se abren delegaciones en Madrid, Bilbao y Pamplona. Mi "amigo" y la responsable de administración (tiene los clientes) traman crear una empresa por su cuenta, entonces es cuando después de tenerme "solo" con la responsabilidad de todas las instalaciones insinúa que me vaya con ellos a trabajar. (Empezar de nuevo y.… la empresa de ellos). Pasa el tiempo, los trabajadores, quizás, algunos me aprecian, la empresa va bien y conseguimos mejoras en el salario. (El gerente siempre me achaca que esté del lado de los trabajadores).

Referente a los compañeros: Siempre he tenido claro que mi posición es la de uno más, realizo mi trabajo y me pagan por ello, soy o somos un instrumento válido para la empresa mientras aportes beneficio y generas "plusvalía" procuro ganarme y por regla general de sobras lo que me pagan, defiendo lo defendible, aquellos que como yo se ganan un sueldo... pero hay otros, pelotas, rastreros y vividores por los que no siento la menor simpatía y anoto que estos según mi experiencia han sido los preferidos de los gerentes que he tenido la desgracia de conocer. Llevábamos como cinco años, la empresa a crecido, en Barcelona somos unas 50 personas, local, oficinas y taller-almacén, cuatro o cinco furgonetas, 3 delegaciones Madrid, Bilbao y Pamplona, todo funciona aparentemente bien. A estas alturas, el gerente ¡hombre listo, donde los haya! Llega con la noticia de un gran hallazgo. Su mujer "maestra de escuela" le presentó al marido de una conocida, persona cuyo trabajo consistía en sanear empresas y todo lo que ello representa, (personal, dirección y reducción de gastos, etc.) su historial (según informaron) contaba con la experiencia en un considerable número de empresas. Mi "amigo" me cita en su despacho y me comunica la decisión del gerente, -entrará un señor que se encargará del personal y de la manera de dirigir los trabajos, me lo describió como un fuera de serie, un "crac" (creo, que se dice así), a continuación me dijo que habían previsto una reunión, donde se presentaría a dicho señor, me dijo que yo no hacía falta que asistiera, no me dejaba clara mi situación pero intuía que dicho señor ocuparía mi puesto y yo pasaría de nuevo a las instalaciones. Aquí empezó mi ironía, soy persona ordenada, trabajo bien, soy responsable, las instalaciones funcionaban, no había quejas, la empresa crecía. Llegó el día de presentación del nuevo "director". Gerente, comerciales, administración, el "gordo", encargado de almacén, y los responsables llegados de las diferentes delegaciones, se reunieron. Yo, como anteriormente había sugerido también deseaba estar en la reunión (prescindían de mí y no entendía el porqué, quizás me había convertido en un sospechoso para mi "amigo" y temía que lo delatara... y el gerente, borracho e impresentable, por el cual no sentía ninguna simpatía ni deseos de relacionarme fuera del trabajo. Pero en lo profesional no tenían ninguna queja, por lo menos en ningún momento fui consciente y si tuve algún fallo tampoco me lo dijeron. El gerente presenta al director de "Producción" pues como aclara a continuación el cargo de director de "Explotación" es algo que al nuevo director la palabra "Explotación” no le gusta (un detalle por su parte). A continuación, define al nuevo director como persona experimentada en el campo del saneamiento de empresas, tiene un "currículum" inmejorable. (Su aspecto pulido, traje, corbata, reloj y estilográfica Parker de la mejor calidad que siempre luce en la mano, dispuesto a garabatear cualquier hoja que siempre procurara tener delante; físicamente, poquita cosa, cabeza gorda y pelo corto, "una cerilla" dando imagen de lumbreras) después, alguna conversación sin mayor importancia. Yo, permanecía sin hacer comentarios y a la sugerencia del gerente sobre si había alguna pregunta antes de dar por terminada la reunión, y viendo que en ningún momento se me tenía en cuenta, ni se me informaba de mi situación en la empresa y puesto que era mi cargo el que estaba siendo ocupado, yo tenía algo que decir y lo dije... -Puesto que nadie me ha tenido en cuenta, y entiendo, según lo hablado, que el señor M....viene a ocupar el cargo que hasta el momento yo estoy desarrollando. Después de cinco años, creo haber hecho bien mi trabajo… me gustaría que me dierais, aunque fuera mínimamente… una explicación... Todos callaron... (quizás alguno sintió vergüenza… aunque a estas alturas tengo mis dudas) no tuve ninguna contestación, y… se dio por finalizada la reunión. Había sentenciado mi pertenencia en la empresa. ¿Pero qué opción tenía? ¿Callarme y otorgar? Aunque pierda, todavía tengo dignidad, para mí es algo muy importante. Pasado los años reconozco que quizás tenía que haber sido diplomático y haber formulado la pregunta de otra manera. (A pesar de saber que mi "amigo" me insinúo que pasaría a instalaciones, aunque también podría haber sido que conociéndome fuera una estrategia para que yo dejándome llevar por un impulso de justicia cayera en la trampa sobre todo después del curso que realizó de "mandos intermedios", donde en más de una ocasión pude comprobar como había cambiado. La pregunta tendría que haberla formulado de la siguiente manera. -Entiendo que el señor M.... viene a encargarse de la producción ¿alguno de los aquí presentes me puede informar a partir de ahora cual es mi cometido? Y entonces ¿quizás, con suerte, el gerente me habría contestado alguna cosa? El lunes empezaba el nuevo "director". (7:45) Abrimos puertas y entré en el despacho, esperé un tiempo prudencial, fueron llegando los operarios, pasaba el tiempo y al no llegar el "director" empecé a distribuir trabajos y furgonetas para los operarios, ya no quedaba ninguno cuando aparece el "director" (9:30) ... y ¡sin ningún problema! -Hola, buenos días. Me levanto y le cedo el sitio (mi situación sigue sin estar clara) me dice que no, y él se pone otra silla delante de la mesa. Llaman por teléfono (operarios y clientes) y lógicamente todavía no está enterado de las instalaciones por lo que contesto yo. Pasan las semanas y todo continua igual, si suena el teléfono espera que yo lo coja y si no me lo pasa a mí. Sigo haciendo lo mismo, pero ahora sabiendo que hay otra persona que han contratado para que lo haga, tengo según pienso dos opciones, o marchar a instalaciones o continuar en la oficina (como decidí) pero con la tranquilidad de hacer la faena que debía hacer el "director" pero de una manera relajada. Alguien podrá pensar, este señor es muy listo ¿y yo?... el machaca de turno. Este señor para mí es como demostró, un "delincuente" ¡quizás listo! Pero "delincuente" consiguió un contrato "blindado" por un año, le pagaban el doble que a mí (y entonces, yo ganaba más que en estos momentos en que han pasado 15 años). Realizamos visitas a las obras donde se tomaban decisiones y él asumía todos los cambios, nunca ponía objeciones. A la segunda o tercera visita de obra los clientes responsables llamaban diciendo que por favor este señor no apareciera más por la misma, pues nada de lo que decía se cumplía. Por aquel entonces, la delegación de Madrid realizo un presupuesto al gobierno de Canarias, movidos por la importancia del proyecto delegados y gerencia acuerda la colaboración, motivo que aprovecha nuestro "director" para realizar tres o cuatro viajes a las islas, viajes en primera clase, alojamiento en los mejores hoteles y sin reparar en gastos, aprovechando la estancia para realizar compras y de paso entorpecer el seguimiento de las obras. En varias ocasiones encontrándome solo en el despacho, entraba el gerente y me sorprendía con la siguiente pregunta. - ¿Dónde está...? -Creo que en Canarias. - ¿Otra vez, que está haciendo allí? Realmente yo no lo sabía, pero a estas alturas tampoco me importaba, ¿si al gerente no le daba explicaciones, como se las iba a dar a una persona que ellos mismos no tenían en consideración? Así que le conteste. - ¡No lo sé! A mí no me da ninguna explicación. El "Crac" estuvo de cuatro a cinco meses, lo echaron antes que "saneara" y acabara con la empresa, no obstante, se fue con el bolsillo lleno, le pagaron el sueldo de todo el resto del año, por algo tenía un contrato "blindado". Sin muchas explicaciones el gerente me comunica que continúe con el trabajo y me comenta que también me haga cargo de la contratación de empresas externas (me da la sensación de que encima me haga culpable de su ineficacia y metedura de pata) le contesto que no hay ningún problema, también le sugiero que considere una subida de sueldo (como ya he comentado "a la figura" le pagaban el doble que a mí). Interiormente, yo solo quería una reparación por la poca consideración hacia mi persona. Era época de verano y me pregunta por las vacaciones que estaban próximas a realizar. -¡marcha de vacaciones!, cuando vuelvas ya hablaremos.

Hice las vacaciones y de nuevo me incorporo al trabajo, llego al despacho y ¡de hablar nada!, allí en mi puesto estaba "J. Quero" el más flojo y pelota de los operarios, de nuevo se habían lucido. El nuevo encargado pretendía darme explicaciones ¡Explicaciones tontas, otras no tenían! Que por otro lado ¡en ningún momento pedí! Después me enseña las herramientas que días antes (por orden del gerente “borracho”) había preparado, me da un presupuesto y me manda a una instalación, no me viene de nuevo y de la manera más natural (con un poco de "ironía") me dirijo a la obra, -no quiero ir de listo, pero todas estas jugadas las percibo con bastante antelación-. Realicé varios trabajos, después en una ocasión el gerente me habló de cambiarme el salario y la categoría (a "menos", claro) le dije que yo no me negaba a trabajar de jefe de equipo, y en todo caso ellos eran los responsables de darme la faena. Sé que habíamos llegado a un punto en el que yo era la "cabeza de turco" (alguno tenía que pagar las incompetencias del gerente). Los demás (la gran mayoría) habrían hecho cualquier cosa por mantenerse en el puesto, pero... sin creerme mejor ni peor que ellos (aunque convencido que soy diferente) ... quizás me habría costado poco, pero, el peloteo y "las farras por obligación" y cuando le apetece al gerente ¡es algo que no va conmigo! para eso tenía otros y sobre todo, el bufón del "gordo". Yo estaba y estoy en la dinámica de creer que lo principal en una empresa es ser responsable y trabajador. Por último, (como excusa) alegando que no pueden pagar mi sueldo, el gerente me comunica que me despide, me entrega una carta donde me comunican dicho despido, en ella hace referencia a faltas que nunca he cometido pero que, según él, tiene que poner para poder llegar a un acuerdo en Magistratura. Tenemos la reunión y arreglamos el despido improcedente, entre la empresa y mi abogado (que resultó ser un "reformista" de CCOO, que todo le parecía bien por parte de la empresa) acuerdan pagarme cada mes puesto que se declara insolvente y no puede pagar de una sola vez. Lo que yo no sabía y para mí fue humillante es que cada mes tenía que pasar por la empresa a cobrar y cruzarme con la desagradable vista de personas cuya imagen ya había borrado de mi mente... Salí indignado por el trato inmerecido, pero a la vez ligero y satisfecho por mi comportamiento, liberado, con gran autoestima, convencido y pensando que ellos se lo perdían... Yo no tenía ningún mérito, pero… la empresa nunca fue lo que había sido... El último balance depositado en el registro mercantil fue en 1994.

Después, para continuar, tuvieron que recurrir al trapicheo de matar la empresa y crear otra con otro nombre ya registrado.

otros trabajos de informática…

Rubí 1997 (2 años y 7 meses). Me encontraba en paro cuando decidí presentarme a pedir trabajo en la empresa de un técnico "emprendedor" que ya conocía. Habíamos pertenecido a la misma empresa (la que he comentado anteriormente, "de hecho todos salimos de ella"). La empresa estaba en el parque Tecnológico de Cerdanyola. Quedé citado para una entrevista, hablé con el (técnico) gerente, también estaba el encargado (en la empresa anterior pertenecía al almacén y poco o nada sabía de instalaciones, pero era hábil y sabia moverse por "intereses"). Me ofrecen un sueldo inferior al que cobran sus operarios, me conocen de la empresa anterior, no tengo que demostrar nada, por lo que les digo que no estoy de acuerdo, como mínimo quiero que me paguen como a los demás. Me dicen que yo les puedo traer problemas, que siempre estaré pidiendo mejoras. Ya me es igual y de buena manera le argumento que cuando él estaba de técnico en la otra empresa, me gustaba su talante reivindicativo y de justicia, después ignoro qué ocurrió para que cambiara, esa actitud ya no me gustaba tanto, pero, en fin, no creo que hablar y querer justicia sea una mala actitud. Salí con la oferta primera (menos de lo que ganaban sus operarios) y me dijeron que me lo pensara… y el lunes, le diera la respuesta. Al día siguiente tenía cita con otra empresa (de Rubí) el gerente (también había sido socio y amigo del "Técnico" gerente de Cerdanyola, ahora no se hablaban, habían acabado mal). También era conocido mío, empezó en la misma empresa como operario, le ofrecieron ser comercial en Bilbao y acepto, pasó un tiempo y tuvo que decidir, o cerrar la delegación de Bilbao o seguir por cuenta propia. Ahora es el gerente. (Por esa época también a mí me ofrecieron trabajar de comercial, no me sentía cómodo, ni me gustaba, y rechacé la oferta, pasé a jefe de equipo y llevar todas las instalaciones). Llegué a la cita con una ventaja, podía arriesgarme y pedir un sueldo "respetable", cosa que, conociéndome, el gerente aceptó. Ya tenía trabajo, el lunes empezaría. (Cobraría más de lo que ofrecían a los fijos de la empresa de Cerdanyola). El sábado por la mañana me llama el encargado de Cerdanyola y me comunica que me ofrecían aquello que me habían negado anteriormente. Le digo que muchas gracias, pero que, ya tengo trabajo y estoy comprometido para empezar el lunes... (esta vez me salió bien la jugada) Llevaba un tiempo en la empresa de Rubí (dos años y medio) cuando me ofrecen otro trabajo, esta vez en Barcelona (edif. Fórum de Verdún) el hecho de estar más cerca de casa era un aliciente (me ahorraba como cuatro horas cada día) y el sueldo muchísimo mejor. (la verdad es que a pesar de mi experiencia nunca me he sentido valorado, siempre me dejaban, en el mejor de los casos, como un buen operario. Últimamente solo se tiene en cuenta los estudios (FP) (pero, nada para la experiencia).

enlace sindical independiente (2000) Estando en la empresa de Rubí nos visitaron del sindicato UGT, nos comentaron que por el número de trabajadores la empresa estaba obligada a tener un delegado sindical. Sin estar muy convencido y porque ninguno se presentaba, me eligieron a mí, me presente como “independiente". (Siempre pensé que los primeros interesados en que hubiera delegados eran los sindicatos, por las ayudas del estado según el nº de afiliados).

Cambie de empresa y seguía recibiendo "información" y como no me sentía identificado con dicho sindicato les mande la siguiente carta.

Unió Comarcal del Vallés Occidental

Comissio executiva

Ref. 003/00 Secretaría Política

Sindical e Institucional           Barcelona, 10 de abril de 2000

Hace más o menos un año fui elegido por mis compañeros para representarles como delegado "independiente" (aunque siempre pensé que servía en mi modestia a intereses partidistas, por ejemplo, al "sindicato que más crece" UGT).

Hoy debido a los cambios y la inestabilidad laboral que todos hemos propiciado, me encuentro trabajando en otra empresa, por lo que ya no represento a nadie.

Llegado este momento y por no simpatizar con los sindicatos que nos tocó vivir, aunque creo que es fiel reflejo de nuestra sociedad, aprovecho para comunicaros que dejéis de enviarme información sobre cualquiera de vuestras actividades.

Sin más os deseo suerte, y agradezco de antemano os olvidéis de este simple trabajador.

 Salud y socialismo.                                 

Jacob Milla Rodríguez

 Fórum 2000 (6 meses). El gerente me lo presentó todo muy bien, yo le fui sincero, le dije que nunca había hecho un presupuesto (lo hacían los comerciales) de todas maneras conocía los materiales y con ayuda iría aprendiendo. Él se ofreció a ayudarme (que no me preocupara). El primer día ya me di cuenta que me había equivocado, el gerente era, y es, un impresentable, me dejó solo ante el peligro, yo tenía que hacer el trabajo que anteriormente habían hecho dos técnicos y un encargado, cuando pedía ayuda nunca estaba en disposición de darla. El gerente que se llamaba "Viejobueno", ¡no era viejo ni era bueno!, era un "chaquetero vividor", estaba en el ayuntamiento de Barcelona unas veces era del PSC y otras del PP, al mediodía en alguna ocasión se reunía con otros sinvergüenzas como él, (de diferentes partidos) que obtenían información privilegiada del Ayuntamiento y de esta manera se adelantaban en los negocios. Estuve siete meses y por mi manera de ser, por ser responsable hubo días que lo pasé muy mal, quería hacer la cosa bien pero no podía con todo, tuve que tratar con muchos impresentables igual que mi jefe… me llevaba problemas a casa. En una ocasión realicé un presupuesto de un millón y medio de pesetas a una empresa que trabajaba dentro de la Seat, el "impresentable" jefe del departamento me hizo engordar el presupuesto cuatro veces más. (yo no estoy acostumbrado a estas movidas y no entendía nada) mi jefe estaba de acuerdo, (después entendí la jugada). Una vez aprobado el presupuesto "engordado" el muy sinvergüenza me dice que ya podemos tirar adelante el "primer presupuesto". ¿Los cuatro millones restantes donde fueron a parar… quien se los quedaría? Llevaba como siete meses cuando por el despacho se presentó un conocido de la primera empresa, (apodado Rambo) un chico joven que había trabajado conmigo de ayudante, habíamos compartido mucho tiempo, ahora está de comercial (más tarde, me enteré que trabajaba con el gerente de Cerdanyola). Me vino a ver al despacho, hacía tiempo que no nos veíamos y me dio alegría, me dijo que estaba de visita, por cosa de faena, dentro del ramo todos nos conocemos y lo vi como algo natural. Le estuve explicando e informando de mi situación y lo "sinvergüenza" que era mi jefe. Después se marchó. Al día siguiente el jefe me despide, arreglo papeles y de nuevo al paro. Pasaron unos años y encontré a Felipe, un operario conocido y de muchos momentos compartidos. Me contó que el "Rambo" ¿aquel día? había ido donde yo trabajaba porque le habían ofrecido mi puesto de trabajo… yo le fui sincero, (por la edad podía ser mi hijo) le dije lo que pensaba y… ¡el muy cabrón! no me dijo nada, ¡qué asco! de persona… ¡menudo impresentable!

Rubí 2000 (26 meses)… los últimos encargados.

Estuve dos meses de paro y de nuevo me presenté en Rubí, el gerente me cogió de nuevo en la empresa.

 J. Quero Un primer encargado que no servía para nada (solo para el peloteo, fue el que me sustituyó en la primera empresa, después jugó a dos bandas con Rubí y Cerdanyola).

 

José "MukaliIgual que hubo otro en la empresa IMES, han sido de los pocos encargados, que, sin tener mi aprobación como persona, reconozco la valía y tacto hacia la participación de los demás, aparentemente ofreciendo libertad y confianza. A la hora de la despedida le dije – ¿no encontraras en tu vida "laboral" otra persona como yo? (Me refería, a la honradez y honestidad) se lo tomo a risa – no entendió mis palabras.

 

José "el VacasCompañero de fatigas (que olvidó el pasado compartido de trabajo y presiones, en Euskadi y Valencia) y después, en la oficina, levitando entre ordenadores, haciendo presupuestos de regalo y pretendiendo sacarlos adelante explotando a los compañeros. Quiso hacer creer y el mismo creía que el que había cambiado era yo. El cabreo y la ironía... se fueron convirtiendo en mis armas.

En una ocasión me envió junto con otro compañero a realizar dos instalaciones (oficina y talleres, corriente y datos), una de ellas en Castellón y la otra en Orihuela, salimos el martes, 7 horas con la furgoneta, hicimos las dos instalaciones, el jueves por la tarde terminábamos.  Me llama y me dice que cuando termine me baje para Rubí, después de todo el día trabajando coge la furgoneta y conduce 8 horas, llega a las 2 de la noche y ves a dormir a Barcelona, duerme 4 horas y de nuevo a Rubí, al día siguiente me esperaba otra instalación, (mi compañero, persona joven y realmente "ignorante" todavía tenía dudas), al "vacas" le dije -que no, que si le parecía razonable. El me contesto como reprimiendo a un niño… ¡que si no bajaba me iba a enterar! Al dia siguiente bajamos y al llegar a la oficina lo primero que hizo fue decirme –ve, te está esperando el gerente para hablar contigo… (cada uno hace su papel, el gerente se pone al lado de su encargado… y pretende echarme la bronca). En otra ocasión con otro compañero nos manda al puerto a realizar una instalación de 30 metros de una bandeja metálica (25X10) por un altillo, salimos de Rubí después de cargar la bandeja y entrar en Barcelona llegamos a las 10 h. teníamos 8 h. de trabajo. El altillo por donde teníamos que colocar la bandeja, estaba lleno de pales… sin haber avisado del desalojo de los materiales, pretendía que lo acabáramos el mismo día…

José Luis "mochilo" (Bilbao) La empresa de Rubí tenía delegación en Bilbao, de hecho, la delegación se creó en la 1ª empresa, y cuando las cosas fueron mal (como ha pasado tantas veces) el delegado que había le dieron la opción de quedarse con dicha delegación. Después de unos años (al vivir en Rubí) abrió otra en dicho pueblo. Y todo esto para comentar la relación con el encargado de Bilbao que ya conocía cuando yo también era encargado de la 1ª empresa en Barcelona. Se llamaba José Luis, pero entre nosotros le llamábamos "mochilo" (tendría 40 años y físicamente un poco cargado de espaldas) … ¡mala leche! ¡lo sé!, pero esto, era muy inocente para lo que se merecía… simplemente era un desgraciado explotador. Nosotros en Cataluña tenemos la costumbre por la mañana de hacer una parada y almorzar, él, nos lo había prohibido, siempre estábamos discutiendo (pero nosotros almorzábamos). El trabajo realizado nunca le parecía bastante. Los viernes (con la furgoneta) bajábamos a Barcelona y siempre nos daba más trabajo del razonable. En una ocasión con otro compañero de Bilbao realizamos la instalación informática de un instituto (Oyarzun) la realizamos en una semana y el viernes por la mañana teníamos previsto realizar las pruebas. Nos comentó que el viernes teníamos que ir a otra instalación y que las pruebas las hiciéramos antes. Tengo experiencia (conozco los presupuestos) y para dicha instalación estaba calculado tres semanas de trabajo, la hicimos en una y todavía no tenía bastante (¡hijo de la gran puta!… y que me perdone su madre, si no tiene culpa). Aun tuvo la poca vergüenza de comentárselo al gerente, y como era de esperar, este entró en su juego (yo le comenté lo que ya he dicho anteriormente). Se junta "mala gente y la ignorancia". ¡Quizás sean diferentes, pero iguales en el fondo! Piensan algunos jefes que así tienen que actuar los encargados… que miran por la empresa, y lo único que hacen es generar mal ambiente y descontento. (Pasado un tiempo, al gerente, como no podía ser de otra manera, también fue engañado). El último día que yo pasaba en Bilbao, "el mochilo" me hizo un comentario… me dijo que él se consideraba un trabajador ¡como yo! (no le hice ni caso, le di la espalda y me marché). Posiblemente ya sabía que pronto cerrarían la delegación de Rubí.

el gerente de Rubí y Bilbao. Siempre lo consideré buena persona, (conmigo se portó bien), de talante nervioso, pero según mi opinión y coincidiendo con la de su hermano (que también trabajaba en la empresa y teníamos buena relación) no supo elegir a sus aliados, en eso no fue hábil, creyó que le favorecían y estaba equivocado… no se puede elegir de compañero a explotadores y vividores. Años más tarde, paseando por el barrio de Gracia me encontré a su hermano y me dio la noticia… el gerente (ósea, su hermano que vivía en Rubí) había muerto en la puerta de casa, le dio un infarto y allí quedo… con las llaves en la mano.

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