viernes, 29 de febrero de 2008

a modo de despedida (por… adelanto).


Cuando deje este mundo... me gustaría que, en el despido, estén los que realmente me apreciaron, los que siempre me lo han demostrado… Gracias a todos. También de manera simbólica, me despido de aquellos que siempre he querido… (como decía Ovidi Montllor) la gente "preciosa" He sido feliz compartiendo algunos momentos con vosotros y también he sentido tristeza al ver la actuación ridícula y egoísta de algunos miembros de nuestra familia y curiosamente son, como siempre, los que más tienen o tenían (me refiero a lo material, claro).

Adiós Jana, adiós Pau, me retiro repitiendo de nuevo aquello que siempre he sentido, mi orgullo por vosotros, cada uno con su carácter (nadie es igual) pero hay un hecho muy importante (por lo menos para mí) y que vosotros tenéis… el hecho de ser "persona" (el tener claro que no somos más que nadie… ni tampoco menos, y tratando a los demás como queremos ser tratados. Ahora en este momento no tengáis pena que a mí siempre me gustó la alegría y asumo esta muerte como parte de la propia vida. Lo vivido ya es nuestro, nadie nos lo quitará, pensar que siempre estaré con vosotros, pues, siempre seréis parte de mí y parte de vuestra madre.

Recuerdo, que a veces oímos decir...  –¡dormir es morir! Pero, yo he sido de los que he disfrutado durmiendo… soñando. Descansar y dormir es necesario, después, bien empleado hay tiempo para todo. Mi amigo Ferran (el de los encantes) me dijo un día -duermes bien porque tienes buena conciencia ¡porque eres buena persona! (quizás tenía razón) Por eso, en este momento… si ¡dormir es morir! yo le doy la vuelta, y podéis pensar que, en este momento no he muerto, sino que sigo durmiendo. 

A ti Mª Ángeles (como sabes, me habría gustado llamarte Angela… ¿Por qué no lo hice? ¡cosas que pasan!) gracias por todo, eres junto a nuestros hijos lo que más he querido en el mundo, he sido muy feliz a tu lado, siempre he dicho que eres mejor persona que yo (y yo no me considero malo).

De joven hice cosas por compromiso, de mayor también, como me dice Pau no puedo culpar a nadie, he hecho lo que yo he decidido en todo momento. Tiene razón, pero es algo que (como ya sabéis) arrastro de mi niñez… siempre evito el enfrentamiento, no me gusta discutir, no lo soporto, no puedo. Por otro lado ¿qué opción tenía? Enfrentarme, decir lo que pienso… que no me gusta el autoritarismo, las imposiciones, el egoísmo, los patriarcas, los que se creen con el derecho de organizar tu vida… ¡Quizás sí! tenía que haberlo dicho, no haberme dejado llevar… a Mª Ángeles la elegí yo, todo lo demás me vino impuesto.

Sobre mi vida y el tiempo pasado (que puedo decir). En general, estoy satisfecho… he trabajado mucho, aunque haya sido en beneficio de otros, pero también me ha servido para disfrutar de la vida y junto con Mª Ángeles de una jubilación merecida… aunque lo que realmente me habría gustado era haber vivido en la isla de Robinson Crusoe con los medios que él tenía y en contacto con la naturaleza.

Referente a la religión, de pequeño, sin uso de razón fui bautizado, después la comunión y ya mayor huyendo del enfrentamiento (una vez más) nos casamos por la iglesia… pero nunca he practicado ni he sentido simpatía por ella. Una vez incinerado, dejad las cenizas en la tierra, quizás en Collserola donde mis padres, y si más tarde, depositáis la de vuestra madre, mejor, aunque no os preocupéis demasiado, sea donde sea cuando llegue el momento yo la estaré esperando.

 PD. …pero por favor, no tengáis prisa. Un fuerte abrazo y un deseo… ¡que seáis felices!

                                                               Jacob Milla Rodríguez

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