viernes, 29 de febrero de 2008

Primer trabajo.

EL Fernando que era el portero de nuestro equipo de fútbol, trabajaba de pastelero y me comentó que estaban buscando un aprendiz. Me presenté. Uno de los problemas, era levantarse a las cuatro de la mañana y marchar a pie (de noche) a la pastelería Novel, situada en la calle Roger nº 2 del Clot.

Allí, se preparaban los croissants y ensaimadas, después había que repartirlas por los bares y tiendas del barrio, también por el mercado; repartir con una caja de madera encima de la cabeza no me hacía mucha gracia, más bien me daba vergüenza.

En el frigorífico había sacos de almendras, se me iban los ojos detrás y… sin poder resistir, cogí unas cuantas, muy poquitas.

(Sentí que estaba cometiendo un gran robo, ¡un robo de diez almendras!). Aguanté una semana, después, pedí el despido.


No hay comentarios: